La disputa laboral que provocó meses de demoras en los puertos de la costa oeste de EE.UU., frente al Océano Pacífico, se resolvió, pero se prevé que los trastornos que causó modifiquen las rutas comerciales de los productos que arriban a las fábricas y tiendas estadounidenses.

Durante los últimos 12 meses, sin embargo, los gerentes a cargo de las cadenas de suministro han desviado cargamentos hacia puertos de las costas este (frente al Océano Atlántico) y del Golfo de México de EE.UU., así como del oeste de México y Canadá, en un intento por eludir la creciente congestión resultante de las negociaciones entre el sindicato International Longshore and Warehouse Union y la Asociación Marítima del Pacífico, que representa a la industria naviera